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Magnífico...
Feliz año a todos. Y que Dios nos pille confesados...
Siempre he sido un ferviente admirador del motor 300 por su fiabilidad, por su sencillez y por su comportamiento en el defender 90.
Sigo disfrutando con el como el primer día, y sigo manteniendo que es un juguete de los que no quiere uno desprenderse nunca.
Pero este fin de año he probado el 110 td5 básico en Merzouga. Me he ido con el en vez de con el 90 por cuestiones de espacio y tengo que admitir que es un maquinote magnífico.
El día uno nos metimos desde el Yasmina hacia el oasis Oubira por el centro del Erg y a unos cinco km, en unas dunas cortadas a mala leche volcó un discovery 4 quedando con las ruedas en alto.
Todos ilesos afortunadamente, y el coche se pudo levantar y poner de pié pero ya cerrandose la noche. De alguna manera se queda bloqueado con los warning puestos y sin dejar que se pruebe a arrancar.
Nocturna de aupa por todo el centro del Erg Chebí con dunas altas cortadas de matarse. De esas que si las ves de día no te metes.
Dos toyota dedicandose a eslingarse el uno al otro de duna en duna, y el 110 hecho un señor, para regocijo mío y para rechifla de los toyos.
Nunca he puesto reparos a meterme de noche en las dunas, generalmente solo o con otro coche o en quad, pero despues de esa nocturna creo que me lo pensaré la próxima vez, sobre todo despues de tardar unas cuatro horas en hacer esos cinco infinitos kilómetros.
El discovery rompió el parabrisas y hundió el techo por delante. No mucho. La carrocería un poco descuadrada y los airbag laterales saltados.
A la mañana siguiente se le ayudó a la bateria practicamente descargada y sin mas pegas arrancó totalmente sano de motor, transmisión, mecánica y electrónica.
Digna de ver la reparación de fortuna realizada en Erfoud con lámina plastica a modo de parabrisas para continuar el viaje.
Los defensores a ultranza del td5 me podeis decir lo que querais.
Lo admito deportivamente,
peeero mantengo que un 90 con un 300 fino es y seguirá siendo un juguete maravilloso. ;D
Yo no he tenido la ocasion de probar un 300, pero si un td5 y un 200, y me sigo quedando con la respuesta y tacto del 200 (ojo, los dos de serie)...
P.D: Acabo de llegar a casa con el 200 gracias al bloqueo central, ya que esta tarde me he cargado una homocinetica en unas trialeras.. :'(
La vedad es que no te entiendo lo que quieres decir del td5, pero el relato mola.
Que ganas tengo de sobarte el morro un día por las duna, hihi..
Como decimos aquí en Murcia, Gus: "darás con la trompa en la cochinera..." ;D ;D
Podíamos organizar jornadas "areneras" en el Erg Chebí.
Serían la delicia de tirios y troyanos. ::)
Creo, y supongo que tu tambien, que el máximo exponente de la aventura al volante es meterse en las dunas del desierto con una brújula o un gps, unas eslingas una pala y unas planchas.
Ahí es donde se suelta adrenalina hasta por las pestañas, y donde se ve la solvencia del conductor y el dominio de la mecánica que lleva uno debajo. Con independencia de la potencia del motor.
Y ahí es donde uno queda enganchado a la arena como si fuera una droga...
