Forum
Lo mismo me pasa a ni con el Defender, cada vez que le "meto mano", aprendo algo nuevo; eso sí, muchas veces, por querer arreglar algo me lo cargo, y el mosqueo es importante.
Incluso hay veces que pienso, ¿que hago con este cacharro que me cuesta un montón de dinero y tiempo perdido?.
Lo bueno es, que gracias a la gente que he conocido en el Club, por la existencia de este foro; el hierro me cuesta menos dinero y menos tiempo perdido.
Y encima he conocido a un montón de gente que merece mucho la pena, entre los que te encuentras tú, ¡por supuesto!.
Jaja, lo importante es darle al coco cosas que aprender para al final del día dormir bien, ¿verdad? 😆 😆 😆
La salida de carretera de aquel dia de Layoune a Barbas con mi Toy, es de esas cosas que te pasan en la vida que quieres apartarla de tu mente pero que siempre, estara ahi.
Visto desde la distancia y recordando aquellos momentos (que me negaba a rememorar en los dias que alli estuvimos) he de decir que posiblemente la amortiguacion que lleva el coche, fue la que nos salvo de males mayores... Y no exagero... una carretera marroqui en obras con los escombros que se generan en las cunetas y el coche a 90...100km dando saltos entre ellos con inclinaciones laterales que no quiero ni acordarme, sientes el coche en el aire, cae, vuelve a rebotar... por fin se detiene, instantes de silencio... estas bien? si y tu? si...
Sin ser ducho en la materia, creo que los bump-stop hicieron su trabajo y nos salvaron de algo mas grave. Esos momentos marcaron el resto del viaje tanto para nosotros 2 como para el coche...
Las noches siguientes ya en soledad en la tienda contigo mismo, no queria recordar, me negaba... estamos bien y eso es lo unico que importa...
Este es el primer control militar en la pista de las vías del tren. El ML sigue allí desde el año pasado (y a saber desde cuando lo tienen allí). Tiene la pintura mate por la erosión de la arena.
Este control está en un pequeño poblado, a escasos metros de las vías. Como todos los de la zona, los paisanos aprovechan las traviesas del tren para hacer todo tipo de construcciones!
Día 4 de noviembre, primer campamento Chinguetti, 348 Km.
Nos levantamos temprano, al amanecer. Vemos de día la zona de acampada y alrededores, un espectáculo de arena, por cierto ni un solo árbol a la vista ni en muchos kilómetros que hicimos por la mañana, el puto efecto túnel de los led de noche con arbolitos a los lados, y nosotros la noche anterior dando vueltas con el Defender para coger leña, …
Empezamos a andar y vemos monolitos, antes de llegar al de Ben Amira, el tercero más grande del mundo. A pesar de haberlo visto el año pasado, sigue siendo impresionante, incluso he saboreado más el tiempo de visita al mismo, el año pasado fue muy breve.
Seguimos ruta y siguiente parada, Choum. Este año sorpresa, nos dicen por radio que no hay gasoil, no teníamos problemas, pero eso demuestra que los puntos de suministro, gasolineras, son menos fiables que un juguete chino.
Julio y nosotros mientras haciendo fotos a las locomotoras que había, los pocos vagones y a un tren singular que llevaba un guiri que viajaba sin prisa. Estuvimos conversando con él un rato hasta que le dijimos, “nos vamos”, si no estamos con el todavía.
Bueno, en Choum este año no había gasoil pero tampoco había buñuelos. La despampanante vendedora de buñuelos del año pasado no apareció, me hubiera gustado haberla visto otra vez, merecía la pena.
Se cambia el tapón de la botella de expansión del coche de Gustavo al de Paco y le conectan el ventilador del AA sin poner el AA a ver si mejora la situación.
Salimos rumbo Atar, la mítica ciudad del Dakar, siempre final de etapa y protagonista de la siguiente etapa durísima, Atar Atar un bucle que cribaba a los participantes de forma salvaje.
Comemos antes de abandonar el asfalto, Julio nos había encargado un preparado de caldero para llevarse a casa, pero ese día cayeron algunos paquetes. Se encargó de hacerlo mi copi, que es un especialista y eso junto con el detalle de mi mujer, que suele estar en todo, de echarme una tarrina de ali oli, fue el complemento perfecto para el arroz. Hay vídeo del tema.
Seguimos marcha y atravesamos un valle entre montañas con arena, precioso. Había poblados pequeños de dispersas casas, mucha parabólica, pero un paraje muy bonito.
Salida con pequeña subida trialera que alguno tuvo que hacerla después de varios intentos y al final de la tarde llegada a Atar.
La ciudad es indescriptible, está en un estado decepcionante en cuanto a infraestructuras, aparcamos en el mismo centro y nos damos una vuelta por el mercado, IMPRESIONANTE. Desde el 94 que empecé a bajar a Marruecos, no había visto tanta mosca sobre la carne, los dátiles, etc. El olor según por la zona que pasabas era muy fuerte, la experiencia espectacular, África en estado puro. Compramos buñuelos, que ya estaban duros, después de unos días no quiero deciros como estaban. Adri y Gus compraron 2 Picasso, que lo expliquen ellos, llenamos combustible y de forma escalonada, metida ya la noche, partimos hacia Chinguetti.
Subimos y bajamos de noche un puerto infernal, del que dentro de unos días volveremos a hablar, seguimos todo por pista hasta llegar a Chinguetti, localizamos el albergue de La abuela, impresionante para el sitio donde estamos, ducha cena, sobremesa y a dormir.
Pues si, en Atar compramos Adriansuki y yo sendos picasos hechos con arena del desierto, muy chulos, no recuerdo el precio, pero razonables tratándose de una obra original del Picaso de Atar, un lugareño simpático y no muy pesado, lo justo que al final se llevó el gato al agua y nos llevó a su tienda estudio en el centro de Atar.
Yo sigo con mis comentarios del primer día en Mauritania. Pasamos la frontera y en el cruce de la carretera que va de Noukchot a Noadibu, se gira a la derecha rumbo al famoso punto, "empieza el lío"
Es una carretera en muy buen estado, totalmente recta, en mitad del trayecto hasta el pueblo donde gira al sur dirección Noukchot hay un control militar donde entregas la primera de las infinitas listas que terminaríamos entregando, recordar llevar 50 o 60 que no sobrarán muchas. Lo bonito de la carretera es que si miras a la derecha ves un gran desierto, pero si miras a la izquierda, también es todo desierto.
Llegamos al pueblo donde abandonamos la carretera, y en 20 metros estás de arena hasta los ejes, se puede avanzar sin bajar presiones, pero a los dos o tres km paramos todos a bajar presiones para pasar ya e modo "aventura".
La pista de la vía del tren empieza siendo un poco monótona, este año han pasado una máquina y han hecho un gran carril que lo hace mas aburrido de lo normal.
Según vas a avanzando la pista se hace algio más variada y divertida, mas arena y un paisaje menos inhóspito.
Es una pista en muy buen estado, sin ninguna dificultad y sin muchas trampas, mientras no te arrimes a la vía, si decides ir cerca de la vía tienes muchas papeletas de rajas una ruda. A unos 40 o 60 m de la vía, la pista está llena de hierros, traviesa viejas semienterradas, tornillos, etc, mucho ojo con eso ya que no se ven hasta que no estás encima. A estas altura de viaje circulamos despacio y con prudencia, conservando mecánica ya que queda mucho ruta por delante.
Algo que ocurre a diario y sin mas remedio en cada uno de esos viajes, es que la noche se echa encima y casi siempre nos pilla todavía circulando. Anocheces en el desierto es un espectáculo del que creo nunca nos cansaremos.,
A algunos nos encanta conducir de día, pero lo malo es que también nos encantan conducir de noche, por lo que siempre alargamos la hora de la acampada hasta que ya consideramos que la jornada ha terminado.
En esa primera acampada, en una zona arbolada aunque rubén no fue capaz de encontrar ni uno solo de los robles que poblaban la zona, se aprovechó ya para hacer ajuste mecánicos, Roger venía con unos nuevos amortuguadores koni heaby truck raid, los cuales en dos talleres de reconocida solvencia no habían sido capaces de regular. Entre mi copi y Rubén en "cero coma" ambos amortiguadores regulados correctamente.
De esta forma le revisaron el coche a Roger para acometer una gran aventura con garantías, esto salió así en los dos amortiguadores, y repito que en dos talleres previos se habían desmontado e intentado regular los amortiguadores, y en ambos sitios se volvió a montar la tuerca con el espárrago en este estado.
Al día siguiente teníamos una no muy larga jornada por delante, pero debíamos llegar a Chingueti a una hora decente con el fin de disfrutar de una buena cena y descanso en el Albergue La Gueila, altamente recomendable este estupendo albergue construido y regentado por una simpática francesa que hace 10 años decidió darle un cambio a su vida y quedarse allí a vivir.
Ya en ruta, en cuanto la pista se vuelve algo mas dura por la arena el coche de Paco empieza a dar síntoma de calentamiento. A partir de aquí la tónica constante por la radio era cantar las temperaturas del puma, que para desgracia de todos y preocupación de unos cuantos, rondaba siempre los 97 grados llegando a picos de mas de 110!.
La pista cada vez mas interesante.
Y llegamos a un pueblo en el que hay una doble vía, inmensa imaginamos que para hacer cruices de trenes. La pista casi te lleva contra la vía.
La pista sigue entre arena, pelo de camello y hamadas.
A lo lejos se empiezan a ver los monolitos de Ben Amira, destino obligado paro los que circulen por esta zona.
Cruzamos la vía y ponemos rumbo visual al monolito.
El trayecto hasta allí es una maravilla, no hay pista ni falta que hace, es un totieso hasta el monolito, aún circulamos con alegría sin saber lo que el futuro nos deparaba.
Al llegar a Ben Amira, Paco estaba ya mas mosqueado que un pavo en navidad, empezamos a revisar temas del coche y a valorar posibles acciones a llevar a cabo con el fin de paliar las altas temperaturas del motor. Los síntomas son contradictorios, circulando por pista normal la temperatura va perfecta, a 87 grados, pero en cuanto se complica un poco la cosa se dispara de forma exponencial superando los 110 a la mínima. Una vez subía, si aflojaba la marcha la temperatura bajaba de forma inmediata de nuevo por debajo de los 90 grados.
Decidimos seguir ruta y ver viendo como evoluciona la cosa, pero el tema pintaba feo. Llegamos en Choum, para tomar la carretera de Atar. Aquello esta lleno de "nada", no hay nada de nada, ni gasoil, ni comida, ni nada. Compramos algo de agua por haces algo de gasto y dejar riqueza y seguimos dirección Atar.
Estos mercedes salieron buenos.
Este año ha llovido mucho en la zona, esto es riqueza para todos.
Pasado el puerto que no recuerdo el nombre, dejamos asflato y nos metemos en la antigua pista de Atar, 100x100 recomendable, una pasada de sitio lleno de poblaciones pegadas a la pista, perfectamente señalizada para tu seguridad.
Pasados los poblados la pista se complica un poco, está casi abandonada, perfecto para nosotros.
Llegamos a Atar, es una ciudad pobre y desolada. Muy poco interés turístico pero aún así decidimos dar una vuelta por sus mercados e intendar dejar algo de dinero en los comercios, pero es realmente complicado viendo lo que allí hay.
Se nos echa la noche y ponemos rumbo a Chingueti. La pista es mala y peligrosa. Tiene mucho ondule que nos obliga a circular a mas de 100Km/h para ir volando literalmente por encima de las crestas, pero mucho ojo a los oueds y trozos de pista en mal estado, te juegas un gran accidente.
Buenas noches,
Otra vez, muchas gracias por la crónica y las fotos a pesar de las dificultades.
¡Qué recuerdos!
Un saludo
Enviado desde mi unknown mediante Tapatalk
Leyendo vuestra increible crónica, es una pena no tener ni pajolera de mecánica, tengo la idea de ir a Mauritania en profundidad en Octubre, pero rigurosamente de serie, ahí es donde nuestro emblemático coche da la talla.
Y acongojado que no se averíe, jejejeje




































